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domingo, 27 de octubre de 2019
El magnetismo de las tildes
Hace muchos años que este cartel adorna la sección de radiología de una clínica de Palma de Mallorca. El responsable seguramente es uno de esos que a los dieciséis años le preguntaba, cargado de razón, al profesor de lengua: "Pero ¿para qué quiero aprender yo esto, si voy a hacer una carrera de ciencias?"
viernes, 22 de enero de 2016
Contracciones contrahechas
Entre los extranjeros y españoles peninsulares residentes en las Baleares es costumbre adoptar los usos locales y, al nombrar una residencia o establecimiento comercial, emplear la contracción catalana ca'n o can, es decir casa d'En, que significa "casa de" y funciona de manera muy parecida al chez del francés. Tenemos así el restaurante Ca'n Pedro, la chocolatería Ca'n Joan de s'Aigo o el museo Can Morey. Si el nombre empieza por vocal cambia la configuración, como en ca N'Andreu. Y si no es un nombre propio sino común (un oficio, por ejemplo), el artículo deja de ser personal: ca's notari, Ca's Potecari o Ca s'Apotecari... También dicen los catalanes, pero más los mallorquines, ca meva, ca vostra, ca mon pare, etc.
A veces, sin embargo, el extranjero o español peninsular adopta el uso lingüístico sin haberlo asimilado por completo, y deja pruebas. La fotografía, tomada en Ibiza en octubre de 2015, demuestra el desconocimiento de la norma elemental que hace que, cuando el propietario u ocupante que da nombre a la casa o establecimiento es mujer, la contracción no sea ca'n sino ca Na (es decir, casa de Na); así, por ejemplo, la carnicería Ca Na Paulina o el restaurante Ca Na Marga. Lo correcto aquí hubiera sido Ca Na Renata. Ay, estos forasters...
A veces, sin embargo, el extranjero o español peninsular adopta el uso lingüístico sin haberlo asimilado por completo, y deja pruebas. La fotografía, tomada en Ibiza en octubre de 2015, demuestra el desconocimiento de la norma elemental que hace que, cuando el propietario u ocupante que da nombre a la casa o establecimiento es mujer, la contracción no sea ca'n sino ca Na (es decir, casa de Na); así, por ejemplo, la carnicería Ca Na Paulina o el restaurante Ca Na Marga. Lo correcto aquí hubiera sido Ca Na Renata. Ay, estos forasters...
lunes, 17 de agosto de 2015
El detective ortográfico
En cierto comercio de Palma podemos leer el horario de apertura pintado en blanco sobre el escaparate. El comerciante quiso ocultar un grave error ortográfico cometido al rotularlo, pero el detective ortográfico ha identificado el error original en dos rasgos: la pintura diferente de la H inicial y el porte mayúsculo de la O que la sigue. La caligrafía es hermosa, pero no todo reside en la apariencia...
domingo, 15 de junio de 2014
Recordando meteduras de pata
La designación política por derecho de consorte no fue inventada por el matrimonio Aznar. Hay que recordar que, muchos años atrás, la primera esposa del entonces presidente González, Carmen Romero, se avino a esa cosa tan poco higiénica que es presentarse a unas elecciones para las que el partido dirigido por el propio marido elabora las listas y decide quién sale y quién no sale gracias a una ley electoral que maniata la voluntad del elector; y, sorpresas de la vida, resultó elegida diputada por Cádiz en 1989.
Doña Carmen se hizo célebre por sentarle precedente no solo a doña Ana Botella, sino también a la ministra Bibiana Aído, autora de otro dislate de género muy recordado. En un mitin, la sevillana aludió a los asistentes de menos edad por medio del binomio "jóvenes y jóvenas". Hubo entonces quien la justificó suponiendo un ánimo irónico en la frase pero, conocida la pertinacia de la izquierda española en ignorar la gramática en materia de género, lo dudo mucho. La cuestión es que aquella atrocidad permanece en el recuerdo del hablante español, que para otras cosas gasta poca memoria, pero que para las meteduras de pata ajenas la tiene infinita y cruel.
Hace una semana volvimos a la Sala Clamores, uno de los locales históricos de la noche madrileña. Muy simpática, por cierto, La Bossa Mayor; y Elena Lledó y su voz, preciosas. El acceso a los baños de aquel templo de la música recuerda aún hoy el tropezón de la diputada Romero, en homenaje a una mujer oscurecida por la sombra gigante del que fue su marido y a la que todos deseamos sinceramente la victoria en su actual, durísima peripecia vital. Mucha suerte.
Doña Carmen se hizo célebre por sentarle precedente no solo a doña Ana Botella, sino también a la ministra Bibiana Aído, autora de otro dislate de género muy recordado. En un mitin, la sevillana aludió a los asistentes de menos edad por medio del binomio "jóvenes y jóvenas". Hubo entonces quien la justificó suponiendo un ánimo irónico en la frase pero, conocida la pertinacia de la izquierda española en ignorar la gramática en materia de género, lo dudo mucho. La cuestión es que aquella atrocidad permanece en el recuerdo del hablante español, que para otras cosas gasta poca memoria, pero que para las meteduras de pata ajenas la tiene infinita y cruel.
Hace una semana volvimos a la Sala Clamores, uno de los locales históricos de la noche madrileña. Muy simpática, por cierto, La Bossa Mayor; y Elena Lledó y su voz, preciosas. El acceso a los baños de aquel templo de la música recuerda aún hoy el tropezón de la diputada Romero, en homenaje a una mujer oscurecida por la sombra gigante del que fue su marido y a la que todos deseamos sinceramente la victoria en su actual, durísima peripecia vital. Mucha suerte.
sábado, 18 de enero de 2014
Sordidez
David Fernández nos presta esta fotografía que publica hoy en su Twitter. Íbamos a decir algo, pero con su comentario basta y sobra: "Los anuncios de los presidentes de comunidad. Esa sordidez." Percátense del reciclaje de papelería e intenten encontrar una explicación a la diéresis, cuya curiosa fenomenología ya comentamos no hace mucho en otra entrada.
miércoles, 8 de enero de 2014
Con flores al ministro
Vivimos tiempos achuchados y no parece que los ciudadanos yerren al atribuir la mayor parte de sus males a quienes dicen gobernarles. Dadas las grandes posibilidades combinatorias del apellido del actual ministro de Educación, en su caso es casi obligado el juego de palabras, que suele rozar con la antonomasia.
Se ve que el rótulo comercial -inscrito en el toldo de un quiosco en desuso de la Plaza Lealtad de Madrid- inspiró al autor del grafiti, que no se reprimió de enviarle sus propias flores al ministro Wert. La foto es de diciembre de 2013.
Se ve que el rótulo comercial -inscrito en el toldo de un quiosco en desuso de la Plaza Lealtad de Madrid- inspiró al autor del grafiti, que no se reprimió de enviarle sus propias flores al ministro Wert. La foto es de diciembre de 2013.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Esas diéresis
La relación de los españoles con la diéresis es peliaguda. Daniel Terrasa nos recuerda este toldo rotulado que llevamos toda la vida viendo en la calle Sindicato de Palma. La diéresis errónea forma ya parte de esta antigua marca, y así se reproduce siempre en su publicidad.
jueves, 14 de noviembre de 2013
La tumba de un estoico
En el cementerio civil de La Almudena (Madrid) se encuentran algunas joyas del ateísmo patrio. El paradójico epitafio fue formulado con algo más de precisión por Séneca ("Post mortem nihil, ipsaque mors nihil"); hay que pensar que en 1842 el difunto L. Meneses Puertas dejaba atrás una España poco comprensiva con sus principios filosóficos. La foto es del blog de Miquel Veny: gracias.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Ser educado trae cuenta
Ingenioso reclamo publicitario en un nuevo bar-restaurante de Palma de Mallorca. A más educación, mejor precio:
lunes, 17 de septiembre de 2012
Escritura, arte y naturaleza
En el verano de 2007, el artista mallorquín Alfons Sard emprendió una original intervención sobre la naturaleza. Fabricó cien piedras de cerámica y las esparció por el camino y el propio emplazamiento de Cala en Basset, al oeste de Mallorca, al norte de Sant Elm. Las piedras -huecas, coloreadas en diversos tonos entre el azul y el blanco y de forma próxima a la de un canto original- llevaban inscrita la palabra NATURAL, la URL de un blog creado al efecto y un número de serie.
Sard previó, así, un protocolo de actuación para quienes encontraran las piedras: se podrían en contacto con su autor gracias a la URL, identificándose y comunicando el número de la piedra o piedras encontradas, y a cambio el autor publicaría la anécdota en el blog y remitiría al corresponsal un certificado de autoría de la pieza. De esta manera Sard ponía en juego diversos aspectos de la actividad humana:
-estimulaba el conocimiento de la zona de Cala en Basset por parte de personas que nunca habían estado allí;
-daba a conocer su obra artística por vías alternativas a los canales habituales;
-estimulaba el intercambio de ideas en torno a la naturaleza, el arte y la naturaleza del arte;
-creaba una comunidad real y virtual de usuarios cualificados;
-ponía todos estos aspectos en contacto y publicaba los frutos a través de las nuevas tecnologías;
-y propiciaba la reflexión sobre el contradictorio papel del hombre y, en particular, del hombre artista en el contexto natural, a través de unos objetos artificiales que llevan la marca NATURAL: objetos que pretenden al mismo tiempo parecerse a la naturaleza y diferenciarse de ella (la escritura es el mayor signo de esa contradicción), que en contacto con ella demuestran su condición efímera pero que gracias a la comunicación humana pueden pervivir...
El recorrido de tan fértil iniciativa artística y comunicativa se recogió, como señalamos antes, en el blog 100pedres, en el que se desgranan las fases del proyecto, se incluyen fotografías y se relatan anécdotas relacionadas con los hallazgos de los diversos paseantes. La cosa dio de sí: reencuentros inopinados, poemas de Wislawa Szymborsk sobre piedras, piedras virtuales...
Quien escribe estas líneas estuvo en Cala en Basset en octubre de 2007. Su aspecto era este:
Invertimos una buena mañana en pasear por los escarpados márgenes de la cala. Que no fuésemos de los primeros en visitar la cala tras la intervención de Sard, lo pedregoso del terreno y, sobre todo, el hecho de que recientemente hubiese habido un temporal en la zona hacían ya inviable que pudiésemos encontrar piedras enteras; no obstante, recogimos un buen número de fragmentos:
Algunos de los añicos presentan la numeración de la piedra de la que salieron: 49, 60, 77, 80 y 81.
Se trata en este caso de una iniciativa en la que las escrituras expuestas no tienen carácter espontáneo ni popular, sino un contenido intelectual complejo, con implicaciones ramificadas en diversos ámbitos del pensamiento... Saludos y enhorabuena a Alfons Sard por que en 2012 todavía estemos hablando de un proyecto de arte no tan efímero...
Sard previó, así, un protocolo de actuación para quienes encontraran las piedras: se podrían en contacto con su autor gracias a la URL, identificándose y comunicando el número de la piedra o piedras encontradas, y a cambio el autor publicaría la anécdota en el blog y remitiría al corresponsal un certificado de autoría de la pieza. De esta manera Sard ponía en juego diversos aspectos de la actividad humana:
-estimulaba el conocimiento de la zona de Cala en Basset por parte de personas que nunca habían estado allí;
-daba a conocer su obra artística por vías alternativas a los canales habituales;
-estimulaba el intercambio de ideas en torno a la naturaleza, el arte y la naturaleza del arte;
-creaba una comunidad real y virtual de usuarios cualificados;
-ponía todos estos aspectos en contacto y publicaba los frutos a través de las nuevas tecnologías;
-y propiciaba la reflexión sobre el contradictorio papel del hombre y, en particular, del hombre artista en el contexto natural, a través de unos objetos artificiales que llevan la marca NATURAL: objetos que pretenden al mismo tiempo parecerse a la naturaleza y diferenciarse de ella (la escritura es el mayor signo de esa contradicción), que en contacto con ella demuestran su condición efímera pero que gracias a la comunicación humana pueden pervivir...
El recorrido de tan fértil iniciativa artística y comunicativa se recogió, como señalamos antes, en el blog 100pedres, en el que se desgranan las fases del proyecto, se incluyen fotografías y se relatan anécdotas relacionadas con los hallazgos de los diversos paseantes. La cosa dio de sí: reencuentros inopinados, poemas de Wislawa Szymborsk sobre piedras, piedras virtuales...
Quien escribe estas líneas estuvo en Cala en Basset en octubre de 2007. Su aspecto era este:
Invertimos una buena mañana en pasear por los escarpados márgenes de la cala. Que no fuésemos de los primeros en visitar la cala tras la intervención de Sard, lo pedregoso del terreno y, sobre todo, el hecho de que recientemente hubiese habido un temporal en la zona hacían ya inviable que pudiésemos encontrar piedras enteras; no obstante, recogimos un buen número de fragmentos:
Algunos de los añicos presentan la numeración de la piedra de la que salieron: 49, 60, 77, 80 y 81.
Se trata en este caso de una iniciativa en la que las escrituras expuestas no tienen carácter espontáneo ni popular, sino un contenido intelectual complejo, con implicaciones ramificadas en diversos ámbitos del pensamiento... Saludos y enhorabuena a Alfons Sard por que en 2012 todavía estemos hablando de un proyecto de arte no tan efímero...
jueves, 6 de septiembre de 2012
Otro homenaje
Como en una entrada anterior, el grafitero reproduce unos versos de autor conocido; pero en esta ocasión no se trata de un excelente poeta catalán, sino de una banda punk vasca, La Polla Récords. La cita pertenece a su canción "Lirios", de su álbum Hoy es el futuro (1993), y la fotografía fue tomada en enero de 2011 en un parque de Palma de Mallorca.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Carruajes y pesetas
Las huellas del pasado (el desgaste de la inscripción, la tipografía, las alusiones a medios de transporte olvidados y a monedas de curso legal añoradas) manifiestan el carácter discontinuo y disparejo -en definitiva, siempre parcial- del progreso. Foto tomada en Segovia en agosto de 2012.
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sábado, 28 de mayo de 2011
Carteles indignados
Después de año y medio de inactividad, conviene retomar momentáneamente este blog de escrituras expuestas para dar fe gráfica de la indignación ciudadana que hoy impone su ingenuidad en nuestras plazas. En la madrileña Puerta del Sol lucen numerosos carteles. Uno de ellos, muy significativo. Está circulando por correo electrónico y me lo envía Sebastián Artigues, que dice que "lo deberíamos llevar pegado en el cristal del coche, como esos carteles de vendo coche, para que no se nos olvide y para que no se le olvide a nadie... ES NORMAL ESTAR INDIGNADO". Gracias.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Etiquetado tradicional
Cuestiones estéticas aparte, la fotografía dice mucho en favor de los procesos tradicionales de producción. ¿Hay algo más sugerente que esta fila de botellas de un alcohol de fortísima graduación, con los diversos colores de sus mezclas y esas etiquetas que invitan a probar unos orujos "muy, muy ricos"? Crema "casera", "producción propia"... Qué tiempos. La foto fue tomada en Combarro (Pontevedra) en octubre de 2007, y allí nadie echaba de menos los sellos de denominación de origen...
jueves, 5 de noviembre de 2009
Sin comentarios
La salmantina Marifé Fraile aporta la imagen de un grafiti de estilo cómic que aprovecha el texto del rótulo de un armario de servicio de la compañía de suministros Gas Natural en una calle de su ciudad natal. La fotografía es del otoño de 2008 y, al parecer, la pintada permanece en el lugar.
lunes, 2 de noviembre de 2009
¿Gallego o irlandés...?
La adopción del artículo gallego en los rótulos comerciales arrastra desde siempre cierto reiterado error que encuentra su explicación en el desconocimiento de la escritura por los usuarios de una lengua eminentemente oral en determinados contextos. Evidentemente, el apóstrofo sobra. Tomé estas fotos en El Grove en octubre de 2007, pero los ejemplos se hallan por toda Galicia.
sábado, 31 de octubre de 2009
No vienen de París
De una entrada del blog Elegí un mal día para empezar a fumar, del publicista Alberto Ramos, tomamos prestado este rótulo comercial, desconchado con efectos cómicos. El post del citado blog dice, este mismo mes, que la foto viene de Haro (La Rioja), lo titula "Los niños no vienen de París" y entre las etiquetas incluye "Denominación de origen"...
viernes, 30 de octubre de 2009
Visiones del camino
Aquí va una selección de fotos tomadas por José María Solera en el camino de Santiago el pasado septiembre. La primera, tomada en Salceda, tristítima: "sólo aquel que viene caminando desde hace más de 700 kilómetros por caminos y vericuetos sin fin es capaz de apreciar lo que es, lo que debe ser, morir a una jornada del abrazo al apóstol", dice Chema. Las siguientes, tomadas en Pedrouzo y llegando a Palas de Rey y Portomarín respectivamente, se comentan solas; como el último grafiti, que adorna las calles de Santiago.
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jueves, 29 de octubre de 2009
Candados de amor
Un fenómeno digno de estudio, próximo al de las ya comentadas flores de farola pero con personalidad propia, y que aún no se sabe si constituye tradición o quedará en mera moda, es el de los "candados del amor". Calcando un episodio de la novela Ho voglia di te, de Federico Moccia, desde su publicación en 2006 los enamorados romanos comenzaron a escribir sus nombres y alguna escueta leyenda más o menos apasionada -con rotulador permanente o, los más concienzudos, grabada- sobre un candado, para a continuación asegurar éste a una farola sobre Puente Milvio, el más antiguo de la Ciudad Eterna, y arrojar la llave al Tíber conforme a un sencillo ritual que (ah, bendita juventud) sella su amor para siempre. La costumbre cosechó tanto éxito que el mencionado poste de luz cayó en julio de 2007 vencido por el peso del metal acumulado. Las autoridades romanas colocaron veinticuatro soportes ad hoc para evitar más desperfectos. Como es hoy norma, pronto se abrió un portal de Internet para facilitar la colocación de candados virtuales, y circula abundante merchandising. Puente Milvio ha incrementado su aprecio como visita turística, y las ferreterías cercanas sus ventas. El asunto de los candados ha llegado incluso a ser objeto de polémicas políticas. Se dio algún caso también de robo de soportes y candados para revenderlos al peso... Encontramos un buen resumen sobre los candados de Puente Milvio aquí.
La iniciativa, alentada aún más por la versión cinematográfica de la novela de Moccia, cundió pronto y miles de jóvenes parejas cuajaron los puentes de numerosos lugares de Italia de candados escritos, y los pretiles y farolas aledañas de mensajes rotulados con el mismo asunto, reforzando a veces -o desvirtuando, que todo va en opiniones- tradiciones preexistentes, como sucede en el célebre Pozo del Amor de la Verona de Romeo y Julieta. El turismo y los intercambios de estudiantes permitieron que, pronto, candados de amor colonizasen las farolas y barandillas de puentes de toda Europa (como en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Chiclana u Orense), en lugares donde tal vez pocos habían oído hablar de la novela de Moccia, causando a veces desperfectos y requiriendo medidas municipales similares a las relativas a Puente Milvio.
La costumbre de colgar en las más céntricas verjas de hierro love locks -escritos o no- existía ya en la ciudad húngara de Pécs desde los años 80; pero parece que la práctica se originó en China, no en puentes, sino en ciertos tramos de la Gran Muralla y otros lugares asociados a ritos religiosos y nupciales. En los Estados Unidos, la localidad de Lovelock, Nevada, ha aprovechado el tirón comercial de la nueva moda. En Italia existe la tradición desde hace al menos veinte años en Florencia, en este caso localizada en la barandilla del monumento a Cellini en el Puente Viejo sobre el Arno, lo que indica la necesidad de estudiar en qué casos efectivamente la costumbre antecede y en cuáles es consecuencia del fenómeno Moccia. Es casi seguro que el escritor se inspirase en alguno de estos precedentes cuando sin querer dio pie a un fenómeno popular universal relacionado con las escrituras expuestas.
Las fotografías que mostramos fueron tomadas en agosto de 2007 en el puente que une el hermoso Castello dell'Ovo con el paseo marítimo de Nápoles. Algunos de los candados más antiguos presentan fechas que se remontan hasta 1999; ignoramos si ello significa que la costumbre ya estaba viva en ese año o bien que los escribientes hicieron constar una fecha anterior a la del momento; por ejemplo, la de su compromiso. En el extremo izquierdo de la primera imagen se puede leer sobre uno de los candados, con alguna peculiaridad ortográfica propia del dialecto local, el siguiente texto: "La llave guiará a TT y Mari, se convertirá en polvo de estrellas, pero seguirá siendo signo de nuestro indivisible AMOR".
La iniciativa, alentada aún más por la versión cinematográfica de la novela de Moccia, cundió pronto y miles de jóvenes parejas cuajaron los puentes de numerosos lugares de Italia de candados escritos, y los pretiles y farolas aledañas de mensajes rotulados con el mismo asunto, reforzando a veces -o desvirtuando, que todo va en opiniones- tradiciones preexistentes, como sucede en el célebre Pozo del Amor de la Verona de Romeo y Julieta. El turismo y los intercambios de estudiantes permitieron que, pronto, candados de amor colonizasen las farolas y barandillas de puentes de toda Europa (como en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Chiclana u Orense), en lugares donde tal vez pocos habían oído hablar de la novela de Moccia, causando a veces desperfectos y requiriendo medidas municipales similares a las relativas a Puente Milvio.
La costumbre de colgar en las más céntricas verjas de hierro love locks -escritos o no- existía ya en la ciudad húngara de Pécs desde los años 80; pero parece que la práctica se originó en China, no en puentes, sino en ciertos tramos de la Gran Muralla y otros lugares asociados a ritos religiosos y nupciales. En los Estados Unidos, la localidad de Lovelock, Nevada, ha aprovechado el tirón comercial de la nueva moda. En Italia existe la tradición desde hace al menos veinte años en Florencia, en este caso localizada en la barandilla del monumento a Cellini en el Puente Viejo sobre el Arno, lo que indica la necesidad de estudiar en qué casos efectivamente la costumbre antecede y en cuáles es consecuencia del fenómeno Moccia. Es casi seguro que el escritor se inspirase en alguno de estos precedentes cuando sin querer dio pie a un fenómeno popular universal relacionado con las escrituras expuestas.
Las fotografías que mostramos fueron tomadas en agosto de 2007 en el puente que une el hermoso Castello dell'Ovo con el paseo marítimo de Nápoles. Algunos de los candados más antiguos presentan fechas que se remontan hasta 1999; ignoramos si ello significa que la costumbre ya estaba viva en ese año o bien que los escribientes hicieron constar una fecha anterior a la del momento; por ejemplo, la de su compromiso. En el extremo izquierdo de la primera imagen se puede leer sobre uno de los candados, con alguna peculiaridad ortográfica propia del dialecto local, el siguiente texto: "La llave guiará a TT y Mari, se convertirá en polvo de estrellas, pero seguirá siendo signo de nuestro indivisible AMOR".
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sábado, 10 de octubre de 2009
Flores de farola
Antonio Castillo Gómez nos manda estos mensajes en serie que encontró este mismo mes de octubre de 2009 en Alcalá de Henares, en un paseo junto a la orilla del río que le da nombre. Como dice Antonio, que los atribuye a ese género que José Antonio Millán tituló flor de farola, los textos "se mueven entre los anhelos de fe y alguna crítica a la izquierda, con razón o sin ella".
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