La designación política por derecho de consorte no fue inventada por el matrimonio Aznar. Hay que recordar que, muchos años atrás, la primera esposa del entonces presidente González, Carmen Romero, se avino a esa cosa tan poco higiénica que es presentarse a unas elecciones para las que el partido dirigido por el propio marido elabora las listas y decide quién sale y quién no sale gracias a una ley electoral que maniata la voluntad del elector; y, sorpresas de la vida, resultó elegida diputada por Cádiz en 1989.
Doña Carmen se hizo célebre por sentarle precedente no solo a doña Ana Botella, sino también a la ministra Bibiana Aído, autora de otro dislate de género muy recordado. En un mitin, la sevillana aludió a los asistentes de menos edad por medio del binomio "jóvenes y jóvenas". Hubo entonces quien la justificó suponiendo un ánimo irónico en la frase pero, conocida la pertinacia de la izquierda española en ignorar la gramática en materia de género, lo dudo mucho. La cuestión es que aquella atrocidad permanece en el recuerdo del hablante español, que para otras cosas gasta poca memoria, pero que para las meteduras de pata ajenas la tiene infinita y cruel.
Hace una semana volvimos a la Sala Clamores, uno de los locales históricos de la noche madrileña. Muy simpática, por cierto, La Bossa Mayor; y Elena Lledó y su voz, preciosas. El acceso a los baños de aquel templo de la música recuerda aún hoy el tropezón de la diputada Romero, en homenaje a una mujer oscurecida por la sombra gigante del que fue su marido y a la que todos deseamos sinceramente la victoria en su actual, durísima peripecia vital. Mucha suerte.
Mostrando entradas con la etiqueta WC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta WC. Mostrar todas las entradas
domingo, 15 de junio de 2014
martes, 4 de septiembre de 2012
Los clientes no
Estos dos avisos podían leerse en octubre de 2011 en los aseos de un local del Soho neoyorquino. Lo que se entiende es que la prohibición de fumar es general, pero la obligación de lavarse las manos afecta solo a los empleados. Los clientes quedan doblemente exonerados.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Yesss!!!
En junio de 1999, Luis Ingelmo era profesor de enseñanzas medias en la ciudad de Chicago. De entonces data esta fotografía, tomada en los lavabos de un bar que, mediante un ingenioso sistema de pinzas suspendidas, había ordenado breves y ligeras lecturas para entretener a sus clientes durante el acto de evacuar aguas menores. Ignoramos su frecuencia de actualización; así como lo dispuesto para menesteres más laboriosos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
